La obsesión por encontrar una solución y no hallarla me hunde en la desesperación.

La depresión no siempre aparece como una tristeza evidente. A veces comienza cuando la persona lleva demasiado tiempo buscando una salida, una explicación o una solución que no consigue encontrar. Y cuanto más se busca sin hallar respuesta, más puede crecer la sensación de estar atrapado en un lugar del que parece imposible salir.

Comprender qué está ocurriendo es, en muchas ocasiones, el primer paso para dejar de luchar a solas contra aquello que está produciendo el sufrimiento.

¿QUÉ ES?

Para mí, la depresión no es simplemente estar triste. Es una forma de sufrimiento que puede aparecer cuando algo dentro de nosotros lleva demasiado tiempo soportando, perdiendo, luchando o intentando encontrar una salida que no llega.

A veces la persona sabe qué le ocurre y otras veces no encuentra una explicación. Lo que antes tenía sentido puede dejar de tenerlo, y aquello que antes producía ilusión puede comenzar a resultar indiferente.

Quizá por eso la depresión no debería entenderse solamente como algo que hay que hacer desaparecer. También puede ser necesario preguntarse qué ha ocurrido para que una persona haya llegado hasta ese lugar.

SÍNTOMAS

La depresión puede manifestarse de muchas maneras. Tristeza, vacío, desesperanza, pérdida de interés o de ilusión, cansancio, dificultad para concentrarse, alteraciones del sueño o del apetito y una sensación de que todo cuesta mucho más.

Pero no siempre aparece como una tristeza evidente. En ocasiones se presenta como irritabilidad, aislamiento, apatía o simplemente como la sensación de no poder seguir manteniendo el ritmo de vida habitual.

A veces lo más doloroso no es estar triste, sino dejar de sentir.

¿CUÁNDO PEDIR AYUDA?

Cuando el sufrimiento empieza a ocupar demasiado espacio y la persona siente que no consigue salir por sí misma.

Cuando desaparecen las ganas de hacer cosas, se pierde el interés por los demás, cuesta levantarse cada día o aparece una sensación persistente de desesperanza.

No es necesario esperar a que la vida se detenga por completo. Pedir ayuda cuando comienza a resultar difícil sostener la vida cotidiana puede evitar que el sufrimiento siga profundizándose.

¿CÓMO SE TRABAJA?

No creo que trabajar la depresión consista únicamente en intentar pensar en positivo.

Primero hay que intentar comprender qué está ocurriendo. Qué ha sucedido, qué se ha perdido, qué se está soportando, qué pensamientos aparecen y qué lugar ocupa la persona dentro de su propia historia.

A veces será necesario recuperar poco a poco actividades, relaciones y espacios que se han ido abandonando. Otras veces será necesario profundizar en conflictos, pérdidas, relaciones o formas de vivir que han terminado llevando al agotamiento.

No se trata solamente de volver a estar bien. Se trata de comprender cómo se llegó a estar mal.

¿QUÉ TIPO DE TERAPIAS PUEDEN AYUDAR?

La depresión puede abordarse desde diferentes orientaciones psicológicas. Los enfoques cognitivo-conductuales pueden ayudar a trabajar pensamientos, conductas y patrones que mantienen el sufrimiento.

Otros enfoques, como el humanista, existencial, sistémico o psicodinámico, pueden ayudar a comprender la historia de la persona, sus vínculos, sus pérdidas, sus conflictos y el significado que tiene aquello que está viviendo.

Por eso considero importante no aplicar una misma respuesta a todas las personas. La terapia debe adaptarse a quien sufre y no al contrario.

¿CUÁNDO PUEDE CONFUNDIRSE CON OTROS PROBLEMAS?

La depresión puede compartir síntomas con otros problemas psicológicos o con determinadas situaciones vitales. El cansancio, la falta de concentración, las alteraciones del sueño o la pérdida de energía no son exclusivos de la depresión.

También puede coexistir con ansiedad, estrés, duelo u otras dificultades psicológicas.

Por eso es importante mirar más allá del síntoma. Dos personas pueden presentar tristeza o falta de energía y, sin embargo, estar viviendo situaciones completamente diferentes.

Comprender qué hay detrás de lo que sentimos es una parte fundamental del proceso terapéutico.