Hubo un tiempo en que psiquiatras y psicólogos recurríamos a los mitos. Continuando con esa antigua tradición, me gustaría recuperar el mito de Calipso, una figura que nos invita a reflexionar sobre una idea profunda: la soledad no siempre nace de la ausencia de personas, sino de la imposibilidad de compartir la vida con quien uno desea. Plantea la diferencia entre la soledad elegida, la impuesta y la que surge tras una pérdida afectiva. Hoy en día, probablemente, esta mujer sería diagnosticada de un trastorno de depresión y ansiedad y quizás tenga que someterse a un tratamiento psicofarmacológico.
Hagamos una diferencia entre hombre y mujer. ¿Qué mito representaría la soledad en el hombre? Podría ser el mito de Tántalo, condenado a una sed y un hambre eternas que nunca puede satisfacer. Su castigo refleja una soledad ligada al deseo imposible de colmar aquello que necesita. También él sería probablemente diagnosticado de depresión y ansiedad y tratado mediante intervención psicofarmacológica.
Lo que intentaré transmitir en este artículo es que la depresión diagnosticada en muchos casos presenta diferencias entre hombres y mujeres. La idea central es sencilla: «Dos sexos, dos maneras diferentes de pensar y vivir el sufrimiento que la soledad ocasiona».
Calipso: la soledad que deja una pérdida
Volvamos al mito de Calipso. Ella vivía sola en la isla de Ogigia cuando Odiseo llega tras un naufragio. Ella se enamora de él y lo retiene durante siete años, ofreciéndole la inmortalidad. Sin embargo, Odiseo solo desea regresar a su hogar junto a Penélope. Por orden de Zeus, Calipso lo deja partir, quedándose sola de nuevo. En psicoterapia es frecuente encontrar en muchas mujeres cuadros de depresión y ansiedad relacionados con pérdidas, conflictos o dificultades afectivas.
Tántalo: la soledad del deseo que nunca se colma
¿Y qué nos dice el mito de Tántalo? Era un rey que ofendió a los dioses con sus actos de arrogancia y traición. Como castigo, fue condenado al inframundo a permanecer de pie con agua hasta el cuello y bajo un árbol cargado de frutos. Y en la psicoterapia de muchos hombres, la depresión y la ansiedad aparecen asociadas a sentimientos de insatisfacción, fracaso o imposibilidad de alcanzar determinadas metas personales, laborales o sociales. Por tanto, la experiencia, la expresión del sufrimiento y la soledad pueden ser diferentes en hombres y mujeres.
Desde una perspectiva de la psicoterapia clínica, Calipso representa el sufrimiento asociado a la pérdida afectiva, mientras que Tántalo representa un patrón de insatisfacción y deseo imposible que suele aparecer con mayor frecuencia en muchos hombres. Aunque ambos patrones pueden darse en cualquier persona, en la práctica clínica es habitual observar el primero con mayor frecuencia en muchas mujeres y el segundo en muchos hombres.